"Lo encontramos. Esta en una habitación en Cabildo 4450...venís?"- Gustavo.
Nino terminaba de leer el mensaje mientras se vestía. Hace 3 días había desaparecido su padre. No era la primera ni sería la ultima vez que lo hiciera, pero eso no significaba que no se preocupara cada vez que ocurría.
Roberto, el padre de Nino, era jugador. Apostaba hasta lo que no tenía. Había 2 motivos para explicar sus desapariciones:
1- Que hubiera ganado... Y pasara 3 días de fiesta en un hotel con gente desconocida, en su mayoría prostitutas.
2- Que hubiera perdido... Y tuviera que esconderse de aquellos amigos pesados a quienes les debía tanta plata.
Una de las primeras frases que Nino aprendió de su padre fue "te apuesto lo que quieras". A los 5 anos lo consideraba un juego amistoso con su padre, que siempre le ofrecía una recompensa en caso de que supiera la respuesta correcta a una adivinanza o lograra alguna proeza como pasar por la puertita del perro en la casa del vecino y tomar prestado el diario.
Para Nino, su infancia había estado llena de aventuras de mano de su padre, quien muchas veces lo desafiaba a correr tan fuerte como él, e incluso esconderse por horas.
Fue recién llegada su adolescencia y la repentina muerte de su madre que se vio enfrentado a la realidad.
Su padre, quien parecía estar lleno de amigos, era en realidad un hombre muy solo. Solía llevarlo a cada prestamista y presentarlo orgulloso como su hijo. En aquel momento Nino aun inocente pensaba, "cuantos amigos que tiene papa y debe quererme mucho porque quiere que los conozca a todos".
Con el tiempo llego a comprender que a pesar de que su padre realmente lo quería mucho, aquellos no eran sus amigos y el motivo por el que lo presentaba era a modo de garantía. Tener un hijo le otorgaba cierta seriedad. Roberto, en su afán por el juego, juraba por la vida de su hijo.
Hoy en día, sólo jugaba con su propia vida.
Nino abrió la caja fuerte detrás de su escritorio, metió 3000 pesos dentro de sus zapatos y cerro la puerta de su casa. Si el padre hubiera perdido, con esa plata podría extender por un tiempo los reclamos... hasta que pudiera juntar un poco mas.
Había caminado 1 cuadra en dirección a su auto cuando sintió una mano sobre su hombro:
a) A dónde vas pibe? Vos y yo tenemos que hablar...
b) Hola... vamos a tu casa? necesito hablar algo con vos...
c) Estoy acá, vine a despedirme...
Esta vez podes votar una opción y quién la dice! Puede ser la francesa, el padre, un amigo o el personaje que a vos se te ocurra!
b) la dice su padre.
ResponderEliminarc)
ResponderEliminarc) una madame gitana con olor a ajo
ResponderEliminara) Un señor con sobretodo y capucha (?)
ResponderEliminarDe repente un zombie...Era el apocalipsis.
ResponderEliminara) Un hombre de unos 40 años cuya cara le parecia vagamente familiar
ResponderEliminarA) una joven vestida de manera muy provocativa.. con olor a tabaco ... y ojeras pronunciadas
ResponderEliminarA! Igual q Sofi Aguilar!!! Misma persona!
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